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¿Qué es la Iglesia Ortodoxa rusa?

¿Qué es la Iglesia Ortodoxa rusa?

Muchas personas han oído hablar de la Iglesia Ortodoxa pero no conocen en qué se basa las diferencias que hay entre sus Iglesias y la razón por la que apareció. Por esta razón, vamos a enseñarte un poco más acerca de los aspectos importantes que debes conocer sobre la Iglesia Ortodoxa.

Es importante conocer estos temas para evitar la mala publicidad que se le ha hecho a esta religión.

¿Qué significa ortodoxo?

La palabra ortodoxo significa convencional y cuando es aplicada a la religión, consideramos que los cristianos ortodoxos se mantienen a las creencias cristianas convencionales.

Mucha gente cree que la palabra ortodoxo se dice debido a que las creencias religiosas Ortodoxas son muy conservadoras y que la palabra ortodoxa significa que ellos mismos han elegido mantenerse junto a las costumbres tradicionales y la utilización de ornamentos establecidos por la Iglesia inicial de Jesucristo.

Por otro lado, el significado secular de la palabra ortodoxo significa qué es lo que en la mayoría de la gente piensa que es verdadero, por lo que mismos ortodoxos consideran que la Iglesia Ortodoxa es la verdadera. Por lo tanto la Iglesia Ortodoxa esta basada en la utilización de todas aquellas escrituras que fueron utilizadas por las vertientes de la Iglesia.

El cristianismo ortodoxo

La palabra ortodoxo fue utilizado por primera vez en el primer siglo ya que muchos ramas herejes se habían separado del cristianismo. Al principio de la Iglesia, cualquiera que no estuviera enseñando o creyendo en el cristianismo ortodoxo era considerado un hereje.

Originalmente, la Iglesia cristiana Ortodoxa creían en las doctrinas y enseñanzas que tenía la iglesia original y que eran aceptadas por todos los cristianos. A partir del año 1054 DC, con el gran sismo, la Iglesia se separó en dos, una que fue considerada la Iglesia universal o católica (católico significaba universal) y la otra que fue nombrada Iglesia Ortodoxa.

Las diferencias con otras Iglesias no Ortodoxas

Aunque las diferencias que existen entre la Iglesia Ortodoxa y las otras vertientes del cristianismo no son muy grandes, sí que existen diversos matices que hacen que estás Iglesias fueran completamente diferentes. Entre estas diferencias podemos encontrar algunos ejemplos como:

  • La Iglesia Ortodoxa utilizan mucho más a menudo que los protestantes, los iconos religiosos.
  • En la Iglesia Ortodoxa no existe una lengua litúrgica universal la Iglesia Católica con el Latín.
  • La Iglesia Ortodoxa sigue practicando la idea de que los clérigos pueden casarse.

Estos son sólo algunos de los ejemplos que hace de los diferentes vertientes del cristianismo algo único.

Diferencias entre las diferentes Iglesias Ortodoxas

Aunque podemos ver que hay diferentes nombres dentro de la Iglesia Ortodoxa, como la Iglesia Ortodoxa griega o la Iglesia Ortodoxa rusa, en realidad estas diferencias se basan mayormente en aspectos de lengua o geográfico mas que en temas teológicos ya que ambas se basa en la veracidad de la biblia, creyendo en la Trinidad y la relación de las escrituras.

Por esta razón, podemos decir que los diferentes Iglesias Ortodoxas existentes hoy en día son básicamente iguales y que por lo tanto se tiene que hablar de ellas como una única Iglesia.

El mejor blog ortodoxo en existencia

El mejor blog ortodoxo en existencia

En una de sus actualizaciones del Centro de Información Ortodoxa Cristiana, el administrador del sitio web Patrick Barnes dijo:

Ora et Labora. Este es el mejor blog que he visto sobre la Cristianidad Ortodoxa. El Blogger, un clérigo Ortodoxo Ruso que desea mantenerse anónimo, postea frecuentemente y con un análisis muy bueno así como mucha sabiduría.”

Después de sólo unos días de leer Ora et Labora, podemos decirles para corroborar las palabras de Patrick y de todo corazón recomendarles este blog. Lo admitimos: Por mucho, no leemos muchos blogs ortodoxos. Pero aquí hay una notable excepción pseudo-académica, y muy importante, el Ortodoxismo militante americano parece dominar la Internet.

Debido a que muchas personas en muchas partes han preguntado en el pasado acerca de blogs por autores Ortodoxos que valga la pena seguir e invertir tiempo en ellos, aprovecharemos esta oportunidad para enmcarcar a algunos que pensamos que valen la pena además de Orta et Labora, los cuáles seguimos nosotros personalmente y los encontramos útiles e interesantes:

Seguramente que existen muchos otros, pero nuevamente, estos son los que seguimos, y no nos han decepcionado. También está, claro, el blog de Kevin Edgecomb: Biblicalia, pero siempre lo he considerado más bíblico que ortodoxo.

¿Qué es la oración?

¿Qué es la oración?

No podemos hacer oración bien si primero no sabemos qué es. Descubre la oración y qué es exactamente

La oración es a la vez algo fácil y difícil. Fácil porque hablar con Dios es algo que podemos hacer en cualquier momento, prácticamente en cualquier circunstancia. Y es difícil porque a veces no sabemos exactamente qué es hacer oración, porque las ocupaciones diarias nos absorben o simplemente porque hay una gran resistencia a sentarse un rato para hablar con Dios.

Para poder hacer bien la oración, para rezar bien, es importante entender qué es la oración.

Orar es hablar con Dios, de tú a tú, como le habla un hijo a un padre. Y a Dios podemos decirle cualquier cosa: lo que vivimos, nuestras preocupaciones, lo que hemos logrado, en lo que necesitamos su ayuda, incluso platicarle nuestro día tal y como lo haríamos con la gente a la que le tenemos confianza y le queremos. La oración es un dirigirse a Dios para alabarlo, agradecerle, reconocerlo y pedirle cosas que sean para nuestro bien.

Es buena idea conocer las definición de oración de algunos autores espirituales, santos, doctores de la Iglesia y el Santo Padre:

• No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (SANTA TERESA, Vida, 8, 2).

• La oración es la elevación del alma hacia Dios y la petición de lo que se necesita de Dios. (SAN PEDRO DAMIAN, en Catena Aurea, vol. III, p. 304)

• La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación entre la criatura y su Criador.(SANTO CURA DE ARS,Sermón sobre la oración)

• La adoración es el acto por el que uno se dirige a Dios con ánimo de alabarle (ORIGENES, Trat. sobre la oración, 14).

• La oración es el acto propio de la criatura racional. (SANTO TOMÁS,Suma Teológica, 2-2, q. 83, a. 10)

• La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por tanto, no podemos menos de abandonarnos a El, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza […]. La oración es, ante todo, un acto de inteligencia, un sentimiento de humildad y reconocimiento, una actitud de confianza y de abandono en Aquel que nos ha dado la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con Dios, un diálogo de confianza y amor. (JUAN PABLO II, Aloc. 14-III-1979)

El Catecismo de la Iglesia Católica nos explica en síntesis que “La oración es la elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes convenientes” (CEC 2590), es decir, pedirle lo que es bueno para nuestra alma y nuestra salvación. Cualquier cosa que sea contraria a esto, por supuesto que no nos la concederá, porque ante todo nos ama y nunca haría nada para hacernos daño.

En las definiciones anteriores encontramos varias palabras “clave” en el concepto de la oración: diálogo, elevación, adoración, tratamiento de amistad. En la oración nuestra mente se eleva a Dios para alabarlo y pedirle cosas convenientes a nuestra salvación.

Ya sabemos qué es la oración, aunque hay muchos tipos diferentes. Mencionaremos las clases de oración más importantes:

En primer lugrar, muchos pueden preguntarse qué diferencia hay entre la oración que se hace por ejemplo en la Santa Misa y la que hacemos solos frente al Sagrario o en nuestra casa, esto es la diferencia entre la oración privada y la pública. Explicaremos la primera:

Algunos recordarán que Jesucristo nos dijo “…cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. ” Mt 6,6 Esta es una oración privada, personal en la que solamente estamos a solas con Dios. Esta oración es fundamental, verdaderamente el pilar de la vida interior. Con ella nos acercamos a Dios y nos dirigimos a Él que es persona. Dios, nuestro Padre en el cielo está siempre presente y lo puede todo (es omnipotente y omnipresente), y cuando Jesús nos indica que vayamos a nuestro aposento y cerremos la puerta para orar privadamente, es porque Dios quiere vernos a solas, como una Padre se sienta a hablar cariñosamente con su hijo sobre las cosas más privadas, más trascendentes y más importantes. Jesús comprende nuestra necesidad de consuelo, de ayuda y nos invita a que en la intimidad, nos dirijamos con toda la confianza del mundo a nuestro Padre para pedirle cuanto nos haga falta.

Jesucristo nos da testimonio de que está en continua comunicación con su Padre y nos invita a hacerlo. Jesús ora en el Bautismo (Lc3,21); en su primera manifestación en Cafarnaún (Mc 1 ,35; Lc 5,16); en la elección de los Apóstoles (Lc 6,12). Noches enteras pasa el Señor en diálogo de oración con su Padre (Lc 3,21; 5,16; 6,12; 9,29; 10,21 ss.). Jesús enseñará a sus discípulos que han de orar en todo tiempo (Lc 18,1). La plegaria de Jesús pone de manifiesto su confianza filial con Dios-Padre que se traducirá en la familiar expresión de Abba, Padre (Mc 14,36). Lo mismo sucede con las diversas peticiones que formula en la oración sacerdotal ( lo 17), poco antes de su Pasión (Mt 26,36-46; Mc 14,32-42; Lc 22,40-46), y en la petición por sus verdugos (Lc 23,34). Jesús -ante la pregunta de uno de sus discípulos- ha dejado a los cristianos no sólo el modelo de su propia oración, sino también el cómo y la manera de hacerla (Lc 11,1-4). El Señor instruye a sus discípulos para que hagan bien la ORACIÓN, sin charlatanería (Mt 6,5-15); con una postura de humildad, tal y como nos lo señala la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18,9-14); en unión de la fe y la con- fianza, como requisitos de eficacia para él orante (Mt 11 , 24; Lc 17 ,5 ss.).

Como podemos ver, esta oración privada es fundamental en la vida de piedad de todo católico. Ahora bien, no debemos olvidar que todos los bautizados formamos parte de la Iglesia (y en ese sentido somos parte del cuerpo místico de Cristo); el Señor nos dijo que “donde están dos o tres reunidos en mi nombre , allí estoy yo en medio de ellos.” Mt 18,20 La oración también puede hacerse en conjunto con otras personas, incluso Jesucristo le da tanto valor que promete “estar en medio de nosotros” cuando lo hagamos. Esa es la oración pública, la que se hace en nombre de la Iglesia, por un ministro destinado legítimamente a este fin (CIC, can. 1256; v. III). Este tipo de oración suele tener un carácter eminentemente litúrgico, como le ocurre al rezo del Oficio divino. Santo Tomás le llamaba a esta oración común; y considera que debe realizarse en voz alta para que el pueblo fiel tenga conocimiento de ella. La oración privada es la que ofrece la persona individual por sí misma o por los demás.

Una vez que hemos entendido la diferencia entre oración pública y oración privada, llega el momento de comentar la oración que se expresa hacia afuera de forma visible y externa (o sea con palabras) y la oración que hacemos sin palabras, sin que nada en nuestro exterior lo exprese, pero que se da dentro de nuestra mente como un acto de raciocinio. Cuando la oración se exterioriza con palabras se le llama oración vocal.

Don Antonio Royo Marín, O.P. nos dice en su Teología Moral para Seglares que “La oración vocal está al alcance de todos. No se requiere de una fórmula determinada, si bien la ofrece insuperable el Padrenuestro. Para que sea verdadera oración es preciso que se haga con atención (toda distracción voluntaria es un pecado venial de irreverencia) y con profunda piedad.”

La la oración es interior, sin que existan palabras habladas, se le llama oración mental. En ella el diálogo con Dios se realiza mediante nuestra razón y nos dirigimos a Dios hablándole con nuestra mente. Esta oración puede ser un diálogo con el Señor (recordemos que para el católico la oración no es necesariamente un monólogo) y en ese sentido la oración mental se llama discursiva porque, en efecto, es un discurso.

La oración es acto de raciocinio

La oración, nos enseña Santo Tomás de Aquino, es una un acto de raciocinio, sin olvidar que nuestros sentimientos y afectos forman parte de dicha acción. La oración debe dejarnos una resolución práctica y concreta. La oración en la que predominan los afectos sobre el entenidmiento es afectiva que cada vez qeu se simplifica más se convierte en oración de sencillez.

Ahora bien, además de la oración discursiva, hay otro tipo de oración mental que es la contemplativa. En ella se da un total recogimiento de los sentidos y un “silencio interior” que nos permite escuchar mejor a Dios. Es, efectivamente, como contemplar a Dios, pero no es un contemplarle con la vista, sino una contemplación del alma.

La oración contemplativa (también conocida como mística), es de gran profundidad. Las almas con un gran avance espiritual pueden recibir de Dios grandes dones y un inmenso gozo en la oración contemplativa. En esta oración, Dios puede permitir que nuestra alma tenga un recogimiento, una paz y un sosiego excepcionales. Con ello llega una quietud derivada de la presencia de Dios que cautiva la voluntad y llena el alma y el cuerpo con una suavidad y un deleite imposibles de describir con palabras.

Hay un punto en la vida de oración en la cual se puede dar una unión intensa en la que todas las potencias del almas se cautiven y estén absortas en Dios. Esta unión puede ser tan fuerte e intensa que se suspenden los sentidos internos y externos. El alma no ve nada ni oye nada de lo que ocurre en el exterior. Es lo que se llama una unión extática. Y el alma que ha logrado traspasar todas estas corrientes de la vida interior, llega a una transformación total en Dios, en donde ambas partes se entregan totalmente la una a la otra.

Todo cristiano puede llegar a estos puntos en una cumbre de la vida interior. La santidad está al alcance de toda alma que sea verdaderamente fiel a la gracia y generosa al servicio de Dios. Todo lo que hemos descrito en el párrafo anterior no está reservado para unos pocos aristócratas del espíritu, por el contrario, en el desarrollo progresivo y normal de la gracia santificante ocurre. La unión con Dios en un sentido pleno debería ser el preludio normal de la visión beatífica, alcanzado en este mundo por todos los fieles bautizados. Esto nos lo enseña Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, plenamente de acuerdo con los principios más firmes de la teología católica. El concilio Vaticano II ha proclamado con fuerza el llamamiento universal a la santidad para todos los hombres sin excepción (Constitución Lumen gentium c.5).

Hemos recorrido un buen camino hasta ahora, pero no nos perdamos de la vía principal. Hay muchos tipos de oración, y conforme se avanza en ella la Gracia de Dios comienza a actuar más y más en el alma, pero no olvidemos nuestro concepto fundamental. Y respondiendo a la primera pregunta ¿Qué es la oración? recordemos que

“La oración es la elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes convenientes” (CEC 2590)

Fuente: encuentra.com

Por qué la devoción es siempre la mejor respuesta

Por qué la devoción es siempre la mejor respuesta

Conclusión de la Homilia de Fr. Anthony Perkins

Han sido tiempos difíciles. Es el momento exacto para nosotros para reunirnos en devoción por los momentos difíciles.

  • Porque la devoción nos recuerda quienes somos, no víctimas o partidiarios de un mundo emproblemado, si no hijos e hijas de Dios, salvados a través del que vino al mundo no a juzgar ni condenar, sino a salvarlo.
  • Porque cuando nos reunimos en devoción, no sólo nos consolamos a nosotros, sino que somos alguien con una postura: la paz reinará en este mundo y comenzará no después de una elección ni después de que las personas finalmente aprendan a respetarse, entenderse y amarse; no, el reuno de la paz comienza aquí y ahora entre nosotros en este lugar. Y vamos a tomar la paz y a sembrarla en nuestras casas, con nuestras amistados y en cualquier lugar que caminemos, platiquemos y nos comuniquemos (si, incluso en las redes sociales).
  • Porque el señor conoce nuestro dolor y el dolor de este mundo, y además de darnos las tácticas necesarias para expandir su visión de la felicidad, nos da sus palabras de aliento.

Ninguna de estos cosas son nuevas para nosotros. Son parte de nuestra identidad como hijos de Dios y como Cristianos. Son tan parte de nuestra identidad como Cristianos, que están escritos dentro de nuestro ADN. Pero algunas veces las olvidamos, estamos tan encerrados en las dificultades del vivir que nos olvidamos de nuestra victoria, y la victoria de la humanidad, que ya ha sido ganada.

Como santiguarse si eres ortodoxo

Como santiguarse si eres ortodoxo

Para santiguarte correctamente debes juntar los tres dedos iniciales de tu mano derecha (es decir, el pulgar, índice y medio). Posteriormente, los dedos restantes de la mano los debes doblarlos hacia la palma de la mano.

Signo ortodoxo

Los tres dedos significan la fe en la Santísima Trinidad. Padre, Hijo y Espíritu Santo. A su vez, los dedos doblados hacia la palma significan el Hijo de Dios que bajó a la Tierra y se hizo hombre; lo que demostró sus dos naturalezas divinas y humana.

Pasos para percinarse correctamente si eres ortodoxo

Percinarse ortodoxo

  1. Ponemos los tres dedos juntos.
  2. Los llevamos a la frente (para santificar nuestra mente).
  3. Después los llevamos al pecho o abdomen (para santificar nuestros sentimientos interiores).
  4. Después los llevamos al hombro derecho e izquierdo, para santificar todas nuestras fuerzas del cuerpo.

Esta es una manera muy vieja de percinarse, pero aun se conserva en la iglesia ortodoxa Rusa. Lo que trata de hacer esta costumbre es expresar de manera sencilla y lógica la doctrina trinitaria.

Palabras al santiguarse

A diferencia de lo que se dice al santiguarse en la doctrina cristiana, en la ortodoxa se dice:

  1. “En el nombre del padre” (en la frente).
  2. “Del hijo” (en el abdomen).
  3. “Del espíritu santo” (en el hombro derecho).
  4. “Amén” (en el hombro izquierdo)

La señal de la cruz es una forma de obtener fortaleza para vencer el mal. Hay que hacerlo correctamente, sin apuro, con respeto y de forma consciente.

Debemos persignarnos: al iniciar, durante y al final de una oración; al reverenciar los iconos; al entrar y salir de la Iglesia; al besar la Cruz; también hay que hacerlo en los momentos difíciles de nuestras vidas, en alegrías y penas, en dolor y congoja; antes y después de las comidas.

La historia de la Iglesia Ortodoxa

La historia de la Iglesia Ortodoxa

Hasta el año 1054 DC, la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica eran ramas de una misma religión, pero esta fecha marcaria uno de los momentos más importantes en la historia del cristianismo ya que fue la primera gran división dentro del cristianismo y el inicio de las denominaciones.

Los desacuerdos que existían entre las diferentes ramas del cristianismo existían desde hace tiempo, pero debido al gran distanciamiento que se estaba creando entre la Iglesia Romana y las Iglesias del Este incrementarón hasta el punto en que se tuvieron que dividir.

El lento proceso que llevó a la separación

Aunque muchos conocen el año en el que separó estas dos grandes vertientes del cristianismo, la razón por la que empezó todo no fue ese mismo año sino que ocurrió cientos de siglos antes, cuando el imperio romano aún estaba en pie y se necesitaron muchos años para que las dos ramas del cristianismo fueran apartándose poco a poco hasta que la inevitable separación ocurrió.

Este lento proceso de separación fue ayudado por el Emperador Constantino, el cual en el año 330 DC decidió trasladar la capital del imperio romano a la ciudad de Constantinopla y cuando murió, sus hijos dividieron el poder, partiendo el imperio en dos y controlando la parte oeste desde Roma y la parte este desde Constantinopla.

La definitiva separación de la Iglesia

En el año 1054 DC, el proceso de separación formal ocurrió cuando el Papa Leo IX, líder de la Iglesia Romana excomulgo al patriarca de Constantinopla, Miguel Cerularius, el líder de la rama del este, el cual excomulgó al Papa como represalia. Estoy hizo que las tensiones se incrementaron hasta que se formalizó por completo la separación.

Durante el tiempo de las cruzadas, alrededor del año 1095 DC, Roma se unió al este para defender la tierra sagrada de las hordas invasoras turcas, algo que parecía que iba a traer una reconciliación pero cuando acabo la cuarta cruzada en el año 1204 DC y las tropas romanas saquearon Constantinopla, todo esperanza de reconciliación acabo y la violencia entre estas dos direcciones no paro de aumentar con el avance del tiempo.

Los motivos por los que se separaron estas dos ramas de la región

Las razones por la que se dividieron fueron los desacuerdos que tenían estas dos Iglesias acerca del espíritu santo, el uso de iconos religiosos y de la correcta fecha de celebrar la Pascua.

Las diferencias culturales también jugaron un partido muy importante en este proceso, ya que la mentalidad del este estaba más inclinada al estudio de la filosofía, misticismo e ideologías, mientras que la visión que tenían los del oeste está basada en una visión mucho más práctica y legal.

La Iglesia Ortodoxa en la actualidad

En la actualidad la Iglesia católica y la Iglesia Ortodoxa siguen estando completamente separadas. Sin embargo, el año 1965, el Papa Pablo VI y el patriarca Athenagoras acordaron eliminar mutuamente las excomulgaciones que se hicieron en el año 1054 DC.

La catedral de San Basilio

La catedral de San Basilio

La catedral de San Basilio se encuentra emplazada en la famosa plaza roja de Moscú y sea convertido en uno de los iconos más visitados de la ciudad rusa. La catedral se construyó como monumento para conmemorar las victorias que en entre los años 1552 y 1554 tuvo el ejército ruso durante las campañas en los kanatos de Astrajan y de Kazán, pero la catedral se ha convertido en un símbolo.

El nombre de la catedral

Aunque el nombre original es el de la Catedral de la Intercesión de la Virgen en el Montículo, la historia cambio su nombre por el siguiente motivo. La construcción de la catedral de San Basilio, a petición del Zar conocido como Iván el Terrible tuvo lugar entre los años 1555 y 1561. Pero posteriormente, el Zar Fiodor Ivanovich pidió que se añadiera una nueva capilla en el año 1588, la cual se encontraba encima de la tumba del santo Basilio el Bendito. De esta forma la catedral paso a tener ese nombre.

La distribución de los altares

La catedral está compuesta por ocho templos distintos que tienen forma de pilares, los cuales se encuentran ubicados de forma asimétrica alrededor de un noveno pilar, el cual tiene un estilo diferente y una arquitectura más compleja.

Originalmente se tenía pensado hacer una construcción que incluyera siete altares, pero debido a que no era asimétrico, los arquitectos decidieron incluir un octavo altar en la construcción y convertirlo en mi edificio simétrico. Este altar fue dedicado al Domingo de Ramos, con lo que comparar la entrada que hizo Cristo en Jerusalén y se comparo con la del ejército ruso entrando en la ciudad de Moscú tras haber completado con éxito las campañas de guerra.

Interior Catedral Moscu

Los materiales con los que se construyó la catedral de San Basilio

Los materiales utilizados para la construcción del exterior del edificio fueron sobretodo ladrillo, mientras que los cimientos y el zócalo del edificio fueron construidos con piedra blanca.

Los expertos descubrieron mientras la catedral estaba siendo restaurando, el hecho de que se utilizaron métodos de construcción nunca antes conocidos en Rusia. Se pudo comprobar que la totalidad de las paredes que conforman esta catedral tenían diferentes estructuras hechas de madera que las cruzaba, algo que permitía crear una arquitectura única y que soportará el gran peso del edificio al mismo tiempo.

La catedral de San Basilio en el siglo XX

En el año 1923, una gran porción de la catedral dejó de ser iglesia y pasó a ser un museo. Posteriormente en el año 1929, la catedral dejó de ser una iglesia por completo y pasó a manos del estado, el cual incautó las diferentes campanas para su posterior fundición.

Durante el año 1936 se hicieron planes para una posible demolición de la catedral de San Pablo, ya que según los expertos este edificio interfería con todas aquellas reuniones y manifestaciones que se realizaban en la plaza pero al final estos planes no llegaron a ningún lugar y no se llego a demoler la catedral.

Posteriormente, la catedral paso a ser un museo de nuevo, esta vez del museo de historia de Moscú hasta que en el año 1991 la catedral volvió a convertirse de nuevo en una iglesia donde se han celebrado servicios religiosos hasta el momento.

Las diferencias entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa

Las diferencias entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa

Entre la Iglesia Católica y Iglesia Ortodoxa existen numerosas diferencias en la actualidad, aunque muchas estas relacionadas únicamente con aspectos culturales y prácticos más que en creencias teológicas.

Diferencias en organización dentro de las Iglesias

La Iglesia Ortodoxa considera a Jesucristo como el jefe máximo de la Iglesia y que la Iglesia es su cuerpo. No existe un líder a la cabeza de la Iglesia Ortodoxa o lo que es lo mismo no tienen el equivalente al Papa de Roma.

La opinión popular piensa que el gran Patriarca de Constantinopla es comparable al Papa, pero esto no es verdad ya que en realidad el patriarca es simplemente un obispo entre muchos obispos con el mismo poder pero que ha sido elegido como portavoz por el resto. Por lo que estamos ante una Iglesia que no tiene un líder sino un conjunto de obispos que forman un consejo y que disponen de un portavoz que no tiene más autoridad que los demás.

De no haber ocurrido el cisma entre este y oeste, el Papa de Roma seguiría teniendo poder sobre la Iglesia Ortodoxa, sin embargo tras el cisma, la Iglesia Ortodoxa dejo de reconocer la supremacía del Papa de Roma.

Matrimonio de los sacerdotes

Entre todos los aspectos que más interés causa entre la población es el hecho de que los sacerdotes puedan casarse. Los curas de la Iglesia Ortodoxa tienen la posibilidad de poder casarse. Lo único que ocurre es que una vez casados no van a poder convertirse en obispos dentro de la iglesia y sólo podrán seguir ejerciendo como sacerdotes.

Decoraciones e insignias en las iglesias

La Iglesia Católica hace un gran énfasis en idolatrar a Jesucristo, mientras que la Iglesia Ortodoxa sólo utiliza pinturas para recordarlo. Esto tiene una gran diferencia, ya que la palabra recordar significa que esas pinturas no son sagradas sino meros recuerdos.

La Iglesia Ortodoxa utiliza cruces vacías mientras que la Iglesia Católica Romana utiliza cruces adornadas con Jesucristo crucificado.

La Virgen María

La Iglesia católica pone a la Virgen María por encima de todos los demás santos, mientras que la Iglesia Ortodoxa tiene a todos los santos al mismo nivel, por lo que la Virgen María se encuentra mismo nivel que los demás santos.

Las diferencias al santiguarse

Al santiguarse, los ortodoxos van de arriba hacia abajo, como lo hacen los católicos, pero entonces hacen la parte horizontal yendo primero hacia la derecha y entonces pasta de izquierda, al contrario que los católicos.

La diferencia en el concepto de purgatorio

La mayor diferencia teológica que existe entre católicos y ortodoxos es el purgatorio. El purgatorio es el estado o el lugar donde se realiza una purificación o castigo temporal inmediatamente después de la muerte y justo antes de la eternidad. La Iglesia ortodoxa generalmente no utiliza la palabra purgatorio y creen en la necesidad de orar directamente con Dios para que las almas de las personas que acaban de morir lleguen al cielo.

Todo sobre el monasticismo

Todo sobre el monasticismo

El monasticismo es un estilo de vida religioso en el que una persona renuncia a la búsqueda de los beneficios materiales y se dedica completamente al trabajo espiritual.

El monasticismo juega un papel importante muchas de las iglesias cristianas, especialmente en la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. Formas de vida religiosas parecidas a ésta se encuentran en otras religiones como el Budismo, Hinduismo y Jainismo, aunque con diferencias. Por el contrario, otras religiones como el Islam o el Zoroastrianismo critican y no practican el monasticismo.

¿En qué se basa la vida del monasticismo?

Los hombres que eligen una vida basada en el monasticismo son denominados monjes mientras las mujeres son llamadas monjas. Los monasterios disponen de una cierta jerarquía que deben cumplir en todo momento.

Normalmente viven en lugares llamados monasterios los cuales están lejos el mundo secular para poder establecer una vida orientada completamente a las tareas relativas con la espiritualidad, la oración y la contemplación.

¿Cuál es la historia de los monasterios?

El monasticismo de los primeros cristianos comenzó justo tras la muerte de Jesús, ya que estos compartían todo lo que tenían y llevaban una vida completamente entregada a Dios.

Posteriormente, ya en el siglo tercero d. C. Un cristiano de origen egipcio llamado San Antonio, hizo una reflexión acerca de las palabras dichas por Jesucristo y por las cuales abandono todo lo que tenía y se marchó a vivir al desierto y poder estar más cercano a Cristo.

Aunque al principio los monjes vivían solos, después se empezaron a juntar en pequeñas cabañas donde compartir todo lo que tenía y se dedicaban conjuntamente. Ya en el siglo VI d. C. San Benito creo una de las primeras comunidades organizadas de monjes, la cual serviría como un modelo para que otras comunidades aparecieran. Las reglas que tenía esta comunidad eran tres:

  • Dejar atrás todas las posiciones que tenían, haciendo lo que se denominaba el voto de pobreza.
  • No tener ningún tipo de relación sexual, haciendo lo que se dominaba el voto de castidad.
  • Cumplir con todas las reglas del monasterio y obedecer al abad de este, lo que se denominaba voto de obediencia.

Con estas tres reglas, los monasterios empezaron a aparecer en muchas partes de Europa, muchos de ellos se convirtieron o hacían otras actividades para el bienestar de las personas como por ejemplo a tareas de aprendizaje de la comunidad local o a tratar a todos enfermos que no podían pagar su tratamiento.

Otros monasterios por el mundo

Aunque cada religión dispone de sus propios monasterios y el mundo se encuentra repleto de monasterios con reglas y costumbres muy diferentes, uno de los casos más famosos de monasterios en otras religiones la podemos encontrar en el monasterio de Samye, uno de los enclaves hindúes localizados en el Tibet. En este monasterios los monjes visten con atuendos muy particulares como lo son las túnicas de color azafrán y los cuales dedican su vida a la oración.